![]() ![]() |
|
|
EDITORIAL ¿Se saldrá con la suya la industria de seguros médicos? agosto-septiembre de 2009 | página 2
Los demócratas están dejando que la industria de seguros médicos dicte los términos de la reforma al sistema de cuidado de la salud
ADVERTENCIA: El gobierno federal se prepara para cometer un robo. Y la pobre indefensa víctima es...la industria de seguros médicos.
O al menos eso es lo que sus ejecutivos y los políticos que los representan nos quieren hacer creer acerca de la reforma al sistema de seguro médico propuesta por la administración Obama. Esto porque la Casa Blanca está empujando (aunque sólo a medias aguas) una "opción pública" --un esquema gubernamental para cubrir a la gente sin seguro médico.
"No creemos que es posible crear un plan de gobierno que funcione de una manera justa," se quejaron en una carta al Senado Karen Ignagni, presidenta de un grupo cabildero de la industria de seguros, y Scott Serota, presidente de la agencia de seguros Blue Cross y de Blue Shield Association. "Sin importar cómo se estructure inicialmente, un programa de gobierno utilizaría sus ventajas para asumir el control en el mercado de seguros médicos."
La cabeza del Comité Nacional del Partido Republicano, Michael Steele, coincidió. "Cuando el presidente Obama dice opción pública, él quiere decir un seguro médico del gobierno," Steele dijo en una declaración. "Sin duda alguna, si el gobierno se apodera de la aseguranza médica disminuirán la libertad individual y la calidad en nuestro sistema de seguro médico. Los republicanos deseamos una verdadera reforma, no una monopolización por parte del gobierno que los americanos simplemente no podamos costear."
Estos gigantes de la industria de seguros médicos afirmaron estar tan preocupados por la inminente "monopolización" que ofrecieron cambiar sus reglas un poco--por ejemplo, reconsiderar su política altamente lucrativa de cobrar precios más altos a la gente enferma que a la gente saludable.
Pero la oferta tiene una condición. A cambio, desean una garantía de que todos los americanos sean obligados que comprar un seguro médico--para compensar por las "pérdidas" asegurando a la gente que de veras necesita cuidado médico.
La discusión expone la avaricia sin fondo de la industria de seguros--que discuten abiertamente sin remordimiento cobrar excesivamente a gente enferma.
"Ellos confunden a sus clientes y botan a los enfermos, todo esto para poder satisfacer a sus inversionistas en Wall Street," dijo Wendell Potter, el ex jefe ejecutivo de la empresa de salud Cigna, en un testimonio ante el Comité del Senado el 24 de junio. "Miran cuidadosamente para ver si un asegurado pudo haber omitido una enfermedad previa o una condición preexistente cuando llenó su forma para la cobertura, utilizando la omisión como justificación para cancelar la póliza, aunque el cliente nunca haya faltado un pago."
Pero éstas son las personas con las que la administración de Obama está negociando la reforma al sistema al seguro médico. Mientras la discusión sigue en el Congreso, más y más Demócratas anuncian públicamente que no permitirán un plan de salud gubernamental que elimine las ventajas de las aseguradoras.
- - - - - - - - - - - - - - - -
Si alguna vez hubo un esfuerzo verdaderamente bipartidista en Washington es éste. Según un informe del Center for Responsive Politics, "Comenzando en el ciclo electoral del 2008, el sector de la salud ha dado más dinero a los demócratas--que tomaron control del Congreso en 2006--que a los republicanos. Esta fue la primera vez desde 1992, cuando la administración Clinton fracasó en sus intentos de reformar el sistema de seguros de salud, que la industria ha hecho de los demócratas sus favoritos".
A cambio, la industria de seguros médicos está consiguiendo dictar los términos de la "reforma".
En nombre del consenso, Obama y los demócratas se enfocan en compromisos que la industria de seguros de salud pueda aceptar. Como resultado, están llegando a un plan que es menos ambicioso de lo qué la gente esperaba de Obama--y nada parecido a lo que realmente el público necesita.
Incluso sin los compromisos, la supuesta "opción pública" dejaría intacto el rol predatorio de las aseguradoras de salud en pólizas basadas en el empleo, que cubre la mayoría de americanos.
La alternativa que puede solucionar la crisis del seguro médico es un sistema de pagador único, en donde el gobierno cubre a todos bajo un sistema estilo Medicare--con las empresas de seguros fuera del sistema. Pero Obama y los demócratas insisten que el sistema de pagador único no se considerará.
Más aún, la administración está enviando señales que ni siquiera apoyará sus tímidas iniciativas.
"No hemos llegado hasta aquí trazando rayas en la arena" dijo el asesor de Obama, David Axelrod en el programa de televisión Meet the Press, cuando se le preguntó si la administración insistirá en una opción pública.
"La legislación será bipartidista por definición," dijo Axelrod. "El Comité de Salud del Senado aceptó 82 enmiendas republicanas. Las ideas republicanas serán incluidas en este proceso, y esperamos que vengan con votos republicanos también."
La administración dice que esto es como necesario para que una reforma legislativa pase. Pero, a cierto punto, uno tiene que preguntarse: ¿Tenemos que apoyar una "reforma" que no cambiará nada, sólo con el fin de que pase?
Como Paul Krugman, el columnista del New York Times, escribió: "Sería un golpe grave a las esperanzas progresistas si el Sr. Obama no tiene éxito en aprobar alguna forma de aseguranza médica universal a través del Congreso. Pero sin embargo, la reforma no vale la pena si se consigue en términos tan comprometedores que garantizarían su fracaso."
Los demócratas sólo fingen estar negociando con los conservadores un mejor plan de la salud para la gente trabajadora, mientras en realidad sólo aseguran a la industria de seguros médicos mantener sus ganancias multimillonarias.
Traducido por Héctor X. Agredano
Página principal | Retornar arriba |
Lee los números anteriores de Obrero Socialista.
|