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Reintroduciendo un peligroso sueño Por Orlando Sepúlveda | abril-mayo de 2009
EL SENADOR Asistente al Líder de la Mayoría Demócrata en el capitolio, Dick Durbin, de Illinois, reintrodujo en el Senado esta semana el Acta DREAM (por sus siglas en inglés - Development, Relief, and Education for Alien Minors), "una medida bipartisana, cuidadosamende trabajada, que --de acuerdo a un comunicado de prensa de la oficina del Senador-- permitiría a estudiantes indocumentados hacerse residentes permanentes si ellos llegaron aquí siendo niños, han sido residentes estadounidenses por largo tiempo, tienen una buen carácter moral y están en la educación superior o enlistados en el ejército por al menos dos años".
La introducción del proyecto de ley vino un mes y días antes del Primero de Mayo, día para el cual muchos inmigrantes y pueblo solidario--en su mayoría trabajadores y estudiantes--se preparan a marchar una vez más por la amnistía para los más de 12 millones personas indocumentadas, en millones de hogares obreros de EE.UU.
Rigo Padilla es un estudiante indocumentado en el City College de Chicago que se apoya trabajando en un establecimiento de comida y que corrientemente se halla en proceso de deportación luego de un encuentro con la infame polimigra de Chicago. "Quisiera apoyarla", dice él, "el Acta DREAM es lo único que se acerca a una propuesta de legalización para la gente sin documentos, y si no se aprueba, me asusta pensar cuánto tiempo más tomará poner otra propuesta en la mesa."
El comunicado de la oficina de Durbin informa que el senador dice que "debido a su status indocumentado, decenas de miles de estudiantes con buenas calificaciones ven su sueño americano truncado, porque no pueden cursar la educación superior sin un status legal de inmigración".
De hecho, la Oficina del Censo de Estados Unidos estimó en el 2001 que hay al menos 2,5 millones de jóvenes y niños indocumentados matriculados en alguna institución de educación del país. Sume a eso los millones de jóvenes ya trabajando, con o sin graduación de secundaria, y/o cursado estudios superiores.
Consultado por Obrero Socialista, Jorge Ortiz, estudiante de la Universidad del Nor-Este de Illinois y activista con el Movimiento Cultural Latino Americano en su campus, dijo: "Si lo que quieren es darle educación a los jóvenes indocumentados, que primero legalicen a los todos indocumentados, y luego hagan la educación más accesible para todos".
Jorge continuó: "Es preocupante la opción militar en el Acta DREAM porque en nuestra sociedad, el gasto dedicado a la educación y el dedicado a lo militar son terriblemente dispares. Lo que están haciendo con las escuelas públicas en Chicago (las están cerrando) es testimonio de la falta de fondos y recursos para que los jóvenes opten seguir estudiando en vez de ir al ejército. Es triste ver que el complejo militar en este país sea una institución que prometa más a los jóvenes que la educación. La educación no debiera ser una opción, es nuestro derecho".
Jorge tiene razón con preocuparse. Aprobando 17,000 tropas más para Afganistán, Obama se ha comprometido a ganar su guerra justa, al tiempo que aumentando la agresión imperialista en Pakistán, amenazando con convertir la ocupación de Irak -en dónde para el 2010 aun habrá 50,000 tropas- en una ocupación de Asia Central. ¿Cómo podrá la nueva administración cumplir su cometido?
De acuerdo al Centro Nacional de Leyes de Inmigración, alrededor de 60,000 estudiantes indocumentados se gradúan cada año de la secundaria. La gran mayoría son hispanos y/o de familias de bajos recursos, cuya tasa de graduación es alrededor del 60 por ciento, de acuerdo con las estadísticas más conocidas. Esto significa que al menos para 24,000 estudiantes indocumentados al año, su única opción de legalización será la opción militar. Más de los 17,000 jóvenes en armas que Obama necesita para Afganistán sólo al comienzo de su administración.
El Reporte Anual de Población de este año de la Oficina del Censo estima en 44 por ciento la población estadounidense con algo o más de educación superior. Asumiendo que ese algo es al menos 2 años y aplicando este porcentaje a los tres y más millones de jóvenes indocumentados menores de 25 años en EE.UU., estamos hablando de unos 1,7 millones de tropas por necesidad -conscripción obligatoria; draft le dicen en inglés.
No todo joven indocumentado podrá "beneficiarse" con el Acta DREAM. Están afuera todo aquel que llegó al país siendo mayor de 15 años de edad, con familia o solo; aquel con menos de 5 años en el país;, aquel que no se ha graduado de la secundaria y el que no tiene al menos dos años de educación superior; y aquel sin un "buen carácter moral". En palabras de Durbin: "América te dará la oportunidad para ganarte un camino a tu estatus legal si trabajas duro y obedeces las reglas".
"Muchos jóvenes podrían beneficiarse del Acta DREAM", dice Rigo Padilla, "pero deja muchas preguntas sin contestar. Por ejemplo, lo del buen carácter moral. ¿Qué significa eso? ¿Quién va a decidir quién y quién no tiene un buen carácter moral?" Rigo hoy camina con un brazalete electrónico de ICE después de hacer sido cargado con un DUI por la policía de Chicago.
José Macías, otro joven en proceso de deportación luego tener un encuentro con la polimigra, dice que "es difícil definir que es buen carácter moral. Es buen carácter moral de nuestros padres para alimentar a sus hijos el que está al fondo de este problema. Ese mismo carácter moral fuerza a mucho tener que recurrir a documentos falsos para trabajar".
A esto se suma el muy conocido por todos, y sentido en carne propia por los jóvenes hispanos en la calles de las ciudades, racismo institucional que corre por la venas de los brazos de la ley. Polimigra, perfil racial y la "guerra contra las drogas" se confabulan todos para manchar el "buen carácter moral" de de cientos de miles de jóvenes indocumentados y obstaculizar su legalización, incluso si el Acta DREAM se aprueba.
El Senador Durbin toma este paso por que "estos estudiantes no tuvieron elección en estar aquí, porque fueron traídos por sus padres a una temprana edad y han vivido la mayor parte de sus vidas en América." "Nosotros no debiéramos castigar a los niños por los errores de los padres," él expresó.
Pero de la forma en que está planteada, el Acta DREAM hace poco por el largo anhelo del movimiento pro inmigrante de mantener a las familias unidas, y al contrario hace mucho por dividir al movimiento, intentando una vez más otorgar la necesitada legalización en cuotas. "Es cierto que es una oportunidad para muchos de nosotros, pero también quiero que pasen legalización para todos. Siento como si estuvieran castigando a nuestros padres por traer nos aquí", dijo Rigo Padilla a Obrero Socialista.
Gildardo Mercado, vigilante laboral con Chicago Workers Collaborative expresó que: "Es ilógico que quieran legalizar a los jóvenes, pero no a los padres. Si a un estudiante le deportan el papá o a la mamá, ¿quién va a ayudar a ese joven para que siga estudiando? El Acta DREAM es para taparle el ojo al macho...queremos amnistía para todos y lo que nos dan es sólo para que nos calmemos y no demos lata".
Así como el movimiento inmigrante se prepara para marchar nuevamente el Primero de Mayo, el Acta DREAM es dejada caer en su seno creando confusión, de la misma manera que hizo el Acta STRIVE en el 2007. Muchos jóvenes, entendiblemente están desesperados por una ventana abierta al futuro de sus vidas. Pero eso mismos jóvenes también quieren ver una legalización para todos. Por eso, mientras esperan a ver qué va a pasar con el acta, también se organizan para pelear contra deportaciones y para marchar el Primero de Mayo.
"Ahora tengo esperanzas", dijo José Macías, quien junto a Rigo Padilla y otros indocumentados en proceso de deportación están organizando su propia defensa -en las cortes y fuera de ellas-, "porque en este período he aprendido que hay mucha que está dispuesta a ayudar. Recién estamos arañando la superficie de la cantidad de gente que hoy camina con brazaletes electrónicos y que está en peligro de ser deportada, pero si nos juntamos podemos ganar, y el Primero de Mayo es el día en que todos nos vamos a juntar".
"Mientras tanto", agrega Rigo Padilla, "si el Senador Durbin reintrodujo el Acta DREAM, es hora también de que él interceda y ayude a detener la deportación de los miles de jóvenes que podrían beneficiarse con esa ley".
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