![]() ![]() |
|
|
Los sin papeles se defienden agosto-septiembre de 2008 | página 1
ORLANDO SEPÚLVEDA comenta sobre el esfuerzo de activistas y victimas de la migra para construir redes de defensa para los indocumentados.
MUCHO SE dijo, desde el sector de nuestro movimiento en donde la mayor parte de los oficiales electos están, que las marchas son o podrían ser las responsables de las deportaciones y las redadas. Pero sabemos, que aunque si ha habido un incremento, las redadas y deportaciones no son nuevas, que cuando no marchábamos también las hacían.
Este año, considerablemente menos de nosotros marchamos el Primero de Mayo, pero hoy ICE y toda la racista poli-migra del brazo de la ley y el orden se posan más pesadas sobre los asustados hombros de los y las trabajadores indocumentados y sus familias. Esto desafía la lógica de esos activistas electorales ligados al partido Demócrata.
En Chicago, la ciudad del movimiento, la ciudad santuario, la ciudad Demócrata, el Departamento de Policía y la Comisaría del Condado de Cook, por pasión o negocio, han colaborado estrechamente con ICE en los últimos cinco meses, incrementando el número de obreros inmigrantes detenidos y en peligro de deportación en cientos.
La policía arresta a conductores --hispanos que no hablan inglés o lo hablan con acento-- por situaciones que habitualmente merecen una multa y un día en la corte; y en la cárcel del condado las familias son engañadas e intimidadas para que no paguen la fianza, mientras que queridos son retenidos hasta que la migra venga por ellos, cuando a ésta se le dé la regalada gana.
Sesenta de las familias afectadas han llegado a la Misión, así como llaman a una iglesia en La Villita, porque oyeron por la tele -su pastor, José Landaverde, es un pronto solidario de los oprimidos-- o son enviadas ahí por activistas, abogados y hasta oficinas edilicias!
Así, la Misión se ha transformado en la ayuda de última instancia para familias que, por su estatus migratorio, nadie quiere o puede ayudar. A pesar de los tremendos esfuerzos de su administradora Marilú Vargas, y de los pocos activistas y parroquianos que la apoyan, la Misión tampoco puede. No tiene recursos materiales para hacerlo.
En el mismo problema se encontraron los trabajadores indocumentados de El Balazo, una cadena de restaurantes mexicanos en el Área de la Bahía de San Francisco, en California, cuando fueron tomados en una redada el día después de la marcha de este año. Seguramente ICE se envalentonó para castigar la protesta, pues ésta no había sido tan grande.
En ese día, 63 trabajadores y sus familias fueron obligados a poner sus vidas en suspensión. Por suerte, o porque ICE no quería asustar a la comunidad de negocios que los contrata, la mayoría de los obreros no fueron deportados inmediatamente y muchos fueron liberados, gracias a la presión que hasta altas horas de la noche familias, abogados voluntarios y activistas pro inmigrantes ejercieron afuera del centro de detención.
Allí, fuera del centro de detención, así como en otras redadas y deportaciones ocurridas durante y después de las marchas, sí hubo algo nuevo. Las marchas han facilitado a muchos inmigrantes y activistas a pensar y buscar modos de defenderse contra esta amenaza. Los hechos les han forzado a tratarlos.
La necesidad de montar redes de defensa para lidiar con el carácter de emergencia de la crisis creada en las fábricas, los barrios y las familias obreras por redadas, deportaciones, despidos masivos y otros ataques de esta naturaleza, ha sido discutida desde algún tiempo por muchos de los activistas ya organizados en el movimiento.
Pero éstos han encontrado mucha dificultad para implementarlas. El miedo, embutido por el "no marches que te va a pesar", inmoviliza a las victimas, y el agobio por las responsabilidades adquiridas por muchos en nuestro movimiento en este ciclo eleccionario han hecho difícil encontrar la gente que se dedique a esta tarea.
Aun así las redes están emergiendo. Los obreros de El Balazo se reúnen cada dos semanas a discutir los asuntos legales y políticos de su defensa. Ahí ellos coordinan las citas con los abogados voluntarios, con la prensa y con grupos activistas, y planean y ejecutan su propia recolección de fondos. Su primera donación fue para una pareja de recién casados teniendo su primer recién nacido.
- - - - - - - - - - - - - - - -
Así, de manera más o menos informal, las redes de defensa se están formando, propuestas por un manojo de activistas izquierdistas, pero llevadas a cabo por la auto-actividad de los trabajadores y familias víctimas. A veces con la ayuda de algún medio hispano local, el que de manera no oficial cumple el rol de sonar la alarma.
En la Misión, parroquianos, algunos activistas del Movimiento 10 de Marzo de Chicago y familiares de detenidos organizaron un par de conferencias de prensa denunciando la colaboración de la autoridad policíaca local con la migra. Esto fue suficiente para que el Concejo de la Ciudad resolviera sostener una audiencia pública para investigar.
La Misión espera hacer de ésta una oportunidad para promover la participación de las familias afectadas en la preparación de su propia defensa. Una media docena de familiares está realizando llamadas telefónicas a familias con casos similares, documentados por la Misión, para traerlos a la audiencia. Mientras tanto, los activistas buscan el apoyo del movimiento llamando a un piquete solidario para el día de la audiencia.
Con la colaboración de Todd Chretien
Página principal | Retornar arriba |
Lee los números anteriores de Obrero Socialista.
|